Me encontré esta cita en la «tuitósfera». Es una cita del libro «Autorretrato con radiador» de Christian Bobin.
¿Qué es lo que amo de ti, cuando digo «te amo»? Amo lo que haces, pero no «lo-hecho», sino «porque-lo-hiciste-tú». Amo lo que tienes, pero no «el-objeto», sino «porque-lo-tienes-tú».... Te amo a tí. Esa incapacidad para definir o señalar qué es lo que se ama –intentarlo a través de sus «periféricos»- es acercarnos de puntitas a lo que los filósofos llaman «persona» y los poetas describen como un «Tú».
Les dejo la cita:
Correcciíon: En la primera versión de este post, no tenía la cita. La referencia me la pasó Lucía Marínez Alcalde
domingo, 26 de mayo de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
¿«Jane Austen = teoría de Juegos»?
No jalen que descobijan
Si entiendo bien, el modelo afirma que el mejor resultado se obtiene si se piensa de forma estratégica: es posible predecir el comportamiento del otro a partir de los incentivos -egoístas- que lo mueven a actuar junto con otros. De forma que, como una especie de ajedrez donde todos ganan, se elige una opción en previsión de los intereses que busca otro. Se trata de «manipular» (es la palabra que utiliza Chwe) a otro para que los dos «ganemos».
Jane Austen, piensa Chwe, construye personajes que calibran los intereses de los otros, y deciden de forma que predicen su comportamiento y obtienen lo que buscan al manipularlos. Por ejemplo, Mrs. Bennet prohibe a su hija Jane, ir a casa de Bingley a caballo. Ha calculado que si llueve, su hija se enfermará y pasará tiempo casa de Bingley. Asume que Charles la retendrá en su casa, y que Jane, logrará conquistarlo. Una decisión sobre incentivos calculados. En el Blog de Matthew Dickenson se recogen cinco lecciones de Austen como precursora de «Pensamiento Estratégico» que se describen en el libro de Chwe (aquí).
Una de las originales aportaciones de Austen, piensa Chwe, a la «Teoría de Juegos», es lo que él llama «Cluelessness», «Despiste» o «No-tienes-idea-dad». Es decir, la manipulación sufrida por un poderoso que subestima a manos de su «débil» adversario, quien aprovecha su sentido de superioridad. En Orgullo y Prejuicio, Lady Catherine de Bourgh exige a Elizabeth la promesa de nunca aceptar una propuesta de matrimonio de Darcy. Elizabeth, pensando estratégicamente y aprovechando el «despiste» de su adversaria, se niega a hacerlo. Lady Catherine, indignada, se lo comunica a Darcy pensando que con eso lo hará despreciar a Elizabeth por insolente. Su orgullo y prejuicio son utilizados por Elizabeth como una forma indirecta para comunicar a Darcy que sigue interesada en él. Y concluye Chwe: "Lady Catherine doesn't even think that Elizabeth could be manipulating her". ¡Pssorale!
¿Pero Chwe no estira la cobija más de la cuenta? ¿No es un poco exagerado decir que una novelista de inicios del siglo XIX sea precursora de la Teoría de Juegos? Una novela es clásica lo es porque describe el carácter humano. Y desde siempre, los seres humanos calculamos, buscamos convencer y a veces manipulamos a otros. Pero es demasiado pensar que esa es la única forma de explicar nuestras interacciones con otros o que Jane Austen intentaba fundar la Teoría de Juegos. Hanna Arendt decía que la acción humana, con cada nuevo ser humano, abre la puerta del «milagro». Con cada hombre y sus acciones se abre la puerta para lo imprevisible. Eso se llama libertad.
El mundo ético de Jane Austen se construye desde principios reales y exigentes como el honor, el carácter, el arrojo, el deber justo, la fidelidad a la palabra dada. Gracias a que estos principios son reales, razonables y no negociables, los personajes de sus obras pueden valorar los problemas y darse cuenta de que se engañaban a sí mismos (como Elizabeth en Orgullo y Prejuicio), o que se dañaban y lastimaban a otros (como Marianne en Sensatez y Sentimientos). El pensamiento estratégico no ofrece herramientas para valorar la conveniencia ética de las propias acciones, o cómo justificar que alguien pueda «despertar» de un error y volver a enfrentar el mundo. Sólo con pensamiento estratégico Marianne sería incapaz de darse cuenta de que se ha equivocado respecto a Willoughby, o que es impropio comprometerse con otro a partir de unas primeras impresiones.
Las heroínas de Jane Austen, pienso en Elinor Dashwood como el prototipo más claro, orientan su vida por esos valores y principios de forma tal que el resto de personajes acuden a ellos para «despertar» o «examinar» su propia conducta. Por eso prefiero la interpretación que ofrece C.S. Lewis de las obras de Austen (aquí). Lo que está en juego no es la mejor forma de manipular al otro para obtener un beneficio -incluso para ambos-, sino la seriedad y objetividad de unos principios que explican y dan tanto consistencia a la vida humana, como profundidad y frutos a una biografía llena de interacciones valiosas. Escribe Lewis:
"Si la «caridad» es la poesía del comportamiento, y el «honor» a la retórica de nuestros actos, se sigue que en Jane Austen, los «principios» son la gramática de la conducta."
Es decir, el amor es lo que hace atractivo a nuestros actos, la integridad permite que nuestro comportamiento sea convincente, y su razonabilidad ofrece la estructura sobre la se construye nuestro carácter. Jane Austen es más parecida a Sócrates que a Henry Kissinger. Chwe utiliza a Austen para ejemplificar sus ideas, como yo puedo utilizarla para ejemplificar Derechos Humanos. Pero la teoría de juegos no es heredera del nudo humano que se tensa y al mismo tiempo se desata en Austen. (Aquí otra crítica a la obra de Chwe)
domingo, 10 de marzo de 2013
¿Por qué la belleza importa?
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| Botticelli, "El nacimiento de Venus" |
En su ensayo sobre Tomás de Aquino, G.K. Chésterton explica que en la filosofía de «El Buey Mudo» la razón y la realidad se orientan el uno hacia el otro: son conmensurables como piezas de rompecabezas. Pero la inteligencia no funciona sólo «absorbiendo» lo que encuentra en la realidad, como lo hace una esponja o un «papel-secante». Así lo dice el ensayista inglés:
"La mente conquista nuevas provincias como un emperador, pero ello es porque ha respondido a la campanilla como un sirviente. La mente ha abierto las puertas y las ventanas, porque la actividad natural de lo que hay dentro de la casa consiste en hallar lo que hay fuera de ella. [...] La mente no es tan sólo receptiva en el sentido de que absorbe sensaciones como un papel-secante. Sobre esa clase de pasividad se basa todo ese cobarde materialismo que concibe al hombre como enteramente servil a su medioambiente. Por el otro lado, la mente no es puramente creativa en el sentido de que pinta sus cuadros sobre las ventanas y después los confunde con el paisaje exterior. [...] En otras palabras, la esencia del sentido común tomista es que hay dos agentes en acción: la realidad y el reconocimiento de la realidad; y su encuentro es una especie de matrimonio. Por cierto que es un auténtico matrimonio; porque es fértil. Es la única filosofía realmente fértil que hoy existe en el mundo. Produce resultados prácticos precisamente porque es la combinación de una mente aventurera y un hecho extraño."
«Conocer» no significa por tanto, sólo recibir datos del «exterior», sino se trata de que el encuentro entre razón y realidad produzca un nuevo fruto. De todos los tipos de conocimiento racional, la percepción de la belleza es la que expresa mejor esta idea.
Cuando se capta la belleza de las cosas, personas y acciones -armonía que invita-, lo más íntimo de la persona se ve "herido por un dardo" que lo eleva e invita a salir de sí en búsqueda de eso bello-percibido. De forma que la realidad no sólo es un «dato-ahí» sino que ahora es «también-mío»; y la persona, gracias a la percepción de la belleza, no sólo es un «existo-aquí» sino que vive como un «soy-parte-de» un mundo al que puedo llamar hogar.
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| (Aquí el video) |
En "Why Beauty Matters?", el filósofo Roger Scruton explora el papel de la belleza en la vida del hombre (aquí un texto de Scruton). Ahí, entre otras ideas, explica que cuando sólo nos preocupamos por lo "útil" y somos extraños a la "inutilidad" de la belleza, muy pronto eso que hacemos deja de ser útil... por feo. Así termina el documental:
"A través de la búsqueda de la belleza, modelamos el mundo como nuestro hogar. Al hacerlo, amplificamos nuestras alegrías, y nos consolamos en nuestras penas. Arte y música, iluminan de sentido nuestra vida diaria, y a través de ellos, podemos hacer frente a lo que nos preocupa. Encontramos consuelo y paz a pesar de ellos. Esta capacidad de la belleza para redimir nuestro sufrimiento, es lo que la hace capaz de considerarse, como sustituto de la religión. Pero, ¿por qué dar prioridad a la religión? ¿O por qué no decir que la religión es un substituto de la belleza? Mejor aún, ¿por qué describirlas como rivales? Lo sagrado y lo bello, existen uno junto al otro. Dos puertas que conducen a un solo lugar, y en ese espacio, encontramos nuestro hogar."
martes, 29 de enero de 2013
Clase 2: El modelo ilustrado del Derecho
1. Habíamos visto cómo es que el operador jurídico goza de cierta libertad no arbitraria a la hora de encontrar una solución. Elije (i) hechos y su distribución, (ii) el valor preponderante, (iii) el método de interpretación, (iv) alcance y (v) solución. No está tan claro -todavía- si su deber es justificar racionalmente la decisión que tomó, o si esto incluye descalificar las opciones razonables que no tomó.
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| "Bla, bla, bla, bla" |
2. Aunque Pedro Serna en "Sobre las respuestas al positivismo" describe una de las teorías jurídicas de la Ilustración, el positivismo, algunos de esos elementos son compartidos por un iusnaturalismo ilustrado. Serna describe el modelo así:
2.1. Modelo epistemológico: (¿qué y cómo se conoce?)
2.1.1. Distinción entre el derecho que «es» y el que «debe ser».
2.1.2. Canon de verdad: científico-empírico: sólo lo que se puede medir, pesar, contar.
2.1.3. Rigor científico sólo la coherencia formal y la comprobación empírica.
2.2. Teoría jurídica que surge de ese modelo epistemológico:
2.2.1. Coacción, recurso a la fuerza como esencia de lo jurídico. Contenido.
2.2.2. Más una norma que «manda/prohibe» y menos una que «permite/sugiere»
2.2.3. Ley abstracta como fuente primaria. Es lo "objetivo" científico. La "justicia" no es jurídica «per se»
2.2.4. Plenitud del sistema. Contiene en sí, todo lo necesario. Todo problema puede ser descrito en el sistema de leyes
2.2.5. Coherencia. No contradicciones. Las que hay son sólo aparentes.
2.2.6. Aplicación mecánica. El jurista sólo aplica la ley como una fórmula científica. Mecánica y deductiva: Ley, Hecho, Solución.
2.2.7. OJO: Monopolio de un «Estado Soberano» controlado «científicamente» por la norma.
2.3. Ideología jurídica que surge de esa teoría jurídica:
2.3.1. Promesa de desarrollo y de sociedades justas. Como es «ciencia» y la ciencia avanza siempre, se promete que si se sigue el modelo, tendremos sociedades justas.
2.3.2. Certeza jurídica, seguridad jurídica y legalidad son los valores que orientan el sistema.
2.3.3. No es necesario justificar estos valores; son deseables... aunque en la práctica el jurista no funcione así.
2.3.4. Derecho es una norma que administra beneficios... ¿lo es?
2.3.5. El derecho como ciencia empirica pura, que refleja científicamente un objeto.
2.3.6. Voluntarismo: el esquema funciona si voluntariamente niego que la realidad es mucho más que sólo lo científico.
2.3.7. Positivismo: solución a priori, obtenida científicamente, cognoscible y por eso, solución eficaz.
El modelo ilustrado también ha ofrecido un modelo de iusnaturalismo, a saber: una naturaleza definible y a-histórica; una «el individuo», mónada de autonomía jurídica, que tiene "derechos humanos" como manifestación lógica de su autonomía de libertad.
El texto de Kaufman -"La Universalidad de los Derechos Humanos. Un ensayo de Fundamentación"-, aunque escrito para resolver el tema que anuncia, nos sirvió para justificar tres conclusiones:
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| Coherente, deseable, pero irreal |
A. Una ética y un derecho sólo formal como lo intenta la Ilustración es incapaz de resolver preguntas del tipo: "¿cómo es posible universalizar para todos, una conclusión de la que sólo puedo conocer su coherencia formal «en mi»?" Es decir, es incapaz de ver una realidad que condiciona el derecho como «un bien en sí» que sea también «un bien para mi». Puede que sea coherente, y al mismo tiempo irreal, como una Dulcinea para Don Quijote.
B. La aplicación del derecho no es lineal-geométrica, sino analógica. (1) El asunto jurídico contiene unos datos reales, esos hechos gozan de unas características relevantes que piden ser tratados de determinada manera. A esos datos les llama «tipo» (2) La ley puede «pre-juzgar» unos hechos para interpretar unos datos o hechos específicos y al mismo tiempo está como a la espera de ser transformada en realidad justa. (3) Entre el «Tipo» y la «ley que pre-juzga» se da un ir y venir que configura la solución justa. El caso pide ser tratado de un modo, la ley ayuda a reconocer el tipo; al mismo tiempo, la ley se elige en función del «tipo» y este encuentra parte de su solución justa en la ley. Dice Kaufman:
En otras palabras: la norma abstracta debe ser interpretada y concretada en el caso singular, ser hecha "justa", y el caso singular debe ser construido y abstraído a partir de la norma en atención a sus características relevantes, debe ser hecho "normativo", lo que no representa actos separados, temporalmente sucesivos, sino que tiene la forma de la simultaneidad. El caso normativo cualificado de tal forma pierde su singularidad y unicidad, se convierte en caso "típico", en prejuicio. Por ello el tipo y la utilización del prejuicio tienen bastante que ver con el principio de universalizabilidad.
C. El fundamento universal de los derechos humanos no se lo da una "naturaleza humana universal-abstracto" de la que se siguen conclusiones lógicas, sino sólo en sentido relacional del «tipo objetivamente justo»: relativo entre personas y relativo a la circunstancia histórica. Es decir, por que existen datos reales entre estas personas concretas y este caso concreto que piden ser tratados de determinada manera. En palabras de Kaufman: la relación real de la persona con otras y de su circunstancia histórica son un "factor de ordenación objetivo y no arbitrario para la configuración del Derecho. Aún cuando no tenga la misma validez siempre y en todas partes, un orden jurídico puede, perfectamente, ser el orden incondicionalmente debido en este tiempo y en ese ámbito cultural".
domingo, 27 de enero de 2013
Clase 1: ¿Por qué «Filosofía del Derecho»?
Con esta entrada inauguro una serie de "Apuntes" donde pienso –y espero- recoger el esquema de mi clase de «Filosofía del Derecho» (aquí). Este es el esquema de la primera sesión de Introducción al Curso.
1. El operador jurídico, principalmente el juez, realiza en la práctica una serie de elecciones que no pueden ser previstas o "controlables" por la ley: (i) ¿qué hechos voy a tomar en cuenta y cómo los voy a «amoldar» o «coordinar» para configurar el asunto en juego? (ii) ¿Sobre qué valores voy a interpretar ese «asunto», qué valor prevalecerá y por qué (p.ej. «seguridad jurídica», «certeza» vs «justicia», «equidad») (iii) ¿Qué criterios de interpretación se le dará a la ley y qué alcance se le dará a esos criterios? (iv) En base a lo anterior, ¿qué solución elige? (v) ¿Cuál es el deber del juez: sólo justificar por qué decidió así o también por qué no eligió las otras opciones razonables disponibles?
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| ¿Qué es una flor? |
2. El modelo jurídico que heredamos de la Ilustración (tanto su versión «positivista», como su opción «iusnaturalista») nos ha acostumbrado a pensar el derecho como una operación científica que define previamente el hecho, al que se le aplica una solución predeterminada. Como si se tratara sólo de aplicar una fórmula a unos datos para derivar una respuesta prevista. El método nos promete «seguridad», «certeza» y la «garantía» de que construiremos una sociedad justa a base de una ciencia jurídica que lo prevé y controla todo.
3. El análisis de cualquier ejemplo jurisdiccional nos muestra que si bien es cierto, la ley orienta la acción del jurista, al mismo tiempo, el derecho sólo es eficaz si le es implícito cierto margen de una libertad no arbitraria.
¿De qué se trata, por tanto, el «derecho»? ¿Qué ideas lo justifican? ¿Por qué es posible vincular la justicia a la conciencia de las personas? ¿Qué papel juega la ley? ¿Puede prometer el Estado que con sus instrumentos la construcción de una comunidad justa? ¿Qué límites tiene el modelo Ilustrado de comprender el derecho? ¿Cómo se intenta "rescatar"? ¿Hasta qué punto eso es posible?
De eso se trata el curso.
De eso se trata el curso.
¿Sirvió de algo la vida de «Carlota»?
Hoy leí una breve biografía de Carlota (aquí). Abandonada por sus padres biológicos, fue conocida y acogida por Carlos y Elena en el hospital. Así lo cuenta el interesado:
Cuando Elena y yo nos asomamos al box, Carlota estaba en una cuna justo al lado de la puerta. Tenía expresión huraña, el ceño fruncido y mirada triste. Estaba sola. Mientras el resto de bebés estaban en brazos de sus madres, a ella nadie la cogía. Mucho tiempo después nos enteraríamos de que algunas enfermeras la cogían cuando tenían un rato libre, que no era tampoco lo habitual.Solamente estuvimos dentro unos instantes, pero al salir nos asaltaron un torrente de emociones y sentimientos encontrados. El instinto paternal, el corazón roto de pensar que un bebé había sido abandonado, en qué lío nos vamos a meter, quién nos manda complicarnos la vida, quiénes somos nosotros para meternos donde no nos llaman, que si la niña no es guapa (y un cuerno), que si cuando crezca cómo será, qué vida más difícil va a tener, quiero llevármela a casa… Todo ello regado con ataques de pánico intermitentes. No sería la última vez que nos iba a pasar todo eso por la mente. Incluso meses después, siendo parte de su vida, con muchas decisiones tomadas, nos asaltarían las dudas.Afortunadamente, pasados unos minutos, sacamos la cabeza de nuestro propio ombligo y nos hicimos las dos únicas preguntas que servían para algo: ¿quién va a darle amor, besos y abrazos a Carlota? y ¿qué podemos hacer nosotros por ella?
Carlota fue adoptada, pero murió con sólo siete meses de edad. ¿De qué sirvió la vida de «Carlota»? A sus padres biológicos de no mucho; a sus padres adoptivos de algunos días de sentido de responsabilidad y plenitud. Pero a Carlota, ¿de qué le sirvió vivir? La verdad no lo sé y no seré incapaz de responder a esa pregunta. Pero sólo el hecho de plantearla quizá ha hecho que "levantaras la ceja" de sorpresa en plan "¿pero tu eres tonto o qué?". Intuimos que hay una serie de valores como la solidaridad, la empatía, el compromiso por el que sufre que refleja una vida más humana que no pueden ser reconocidos en términos de utilidad o beneficio para mi. Preguntarse por la «utilidad» de una vida sobre la base del beneficio que pueda reportar -generalmente "a mi"- puede darnos la sensación de seriedad, o de tener los pies bien puestos en la tierra. Y es verdad. Sólo en la tierra. Decía Oscar Wilde: "Hoy en día el hombre conoce el precio de todo y el valor de nada"
Por eso no me gusta la palabra «Incentivo» como paradigma para lograr que un grupo de personas trabajen por un fin. Los «incentivos» son para los animales o sólo para lo que es útil. "«Incentiva» a tus alumnos para que trabajen". ¡Mju! Michael Sandel ha publicado un libro donde propone los límites morales de la lógica del mercado. En What money can't buy (aquí) se pregunta si hay algo malo en un mundo donde todo se puede comprar a cambio de un «incentivo» ¿Existen ámbitos de la vida social que sólo se comprenden adecuadamente fuera de la lógica del mercado? Dice Sandel en otro texto sobre lo que él haría si fuera presidente del mundo-mundial (aquí) que él prohibiría la palabra «incentivo» de la jerga política y económica:
"[E]conomics presents itself as a value-neutral science of human behaviour. Increasingly, we accept this way of thinking and apply it to all manner of public policies and social relations. But the economistic view of the world is corrosive of democratic life. It makes for an impoverished public discourse, and a managerial, technocratic politics. [...] I’d ban the use of an ungainly new verb that has become popular these days in the jargon of politicians, bankers, corporate executives, and policy analysts: “incentivise.” Banning this verb might help us recover older, less economistic ways of seeking the public good—deliberating, reasoning, persuading."
lunes, 14 de enero de 2013
El relato: Manning, Real Madrid, España... y mis alumnos
Hoy comenzaron clases mis alumnos. No estoy en Guadalajara, así que empezaremos la próxima semana. Enseñaré «Filosofía del Derecho». Pocock, un filósofo-historiador, sugiere que la filosofía de las ideas se estudie tanto como un análisis del contexto en el que se dice (historia), como los méritos racionales que pueda ofrecer ese argumento en abstracto (filosofía). Para hacerlo, entre otras cosas, sugiere estudiar los «relatos» o en otras palabras cómo los «sabios» han elegido unos sucesos -una secuencia de datos históricos- para articularlos en torno a una narrativa.
Hoy me encontré tres ejemplos para mostrar cómo funciona esta idea y contar cómo es que me acordé de mis alumnos.
1. Peyton Manning y su record 9-11 en playoff
Los Broncos de Denver y Peyton Manning fueron eliminados ayer. ¡Juegazo! Pero perdió. Varios analistas construyeron sus análisis eligiendo como hecho central -verificable- que su record es de 9-11 perdidos en playoff, y fijaban el éxito de un QB en el número de Superbowls ganados. De esta manera, se preguntaban si Peyton era realmente un buen QB o sólo producto de la TV.
Pues bien. El que quiera elegir esos datos y construir una narración de fracaso, allá él. Según se puede ver en este artículo (aquí), sólo en dos de esos 11 partidos perdidos, la derrota ha sido resultado directo de un error de Manning. Por ejemplo, en 2000 (vs Miami) o en 2005 (vs Aceleros) habrían ganado si no hubieran fallado el gol de campo. O se puede tomar en cuenta que la mitad de los pases incompletos en postemporada fueron errores del receptor que tiró el pase de las manos. Dice Scott Kacsmar en el artículo citado arriba:
What Manning usually does in the playoffs is give his team a chance to win the game in a way no other quarterback has. When they don’t, he takes the blunt of the criticism regardless of his play. [...] Just saying «9-11» does not prove a thing. You know why quarterbacks who win a lot of playoff games do so? It’s not because they statistically out-produce Manning, because few do in the postseason. It’s because their teammates don’t muff onside-kick recoveries like Hank Baskett in the Super Bowl, miss clutch field goals like Mike Vanderjagt, forget a snap count on 3rd-and-1 with a chance to clinch the game, or allow a back-breaking 70-yard touchdown bomb. [...] Stop writing your stories before the game even starts, and pay attention to what actually happens. Be a defensive writer; one who reacts to what they see. Otherwise, you end up with garbage that truly defines the word “offensive.”
Lo interesante es ver cómo se puede construir un relato de fracaso, al elegir una serie de datos duros y articularlos en una narrativa de incapacidad. O dicho más radical, el tipo de narración que construyo, condiciona la selección de hechos que voy a tomar en cuenta.
2. La narrativa y la crisis del Madrid.
Otro ejemplo de ello es el Real Madrid. El dato duro es que el juego del sábado en Pamplona fue horrible. Los blancos sólo tiraron a gol dos veces en todo el partido. ¿Y cuál es la narrativa? La prensa en Barcelona se ceba y dice que son malísimos y se burlan del +18. La de Madrid, que todo es problema arbitral. Diego Torres en El País escribe cómo la narrativa que ha elegido Mourinho para explicar lo que pasa, impide ver todos los datos del problema (aquí). Más allá de lo deportivo, quiero hacer notar cómo el tipo de historia que quiero construir, condiciona los datos que voy a seleccionar para articular la historia.
Los errores arbitrales son parte del juego. ¿Pero la narrativa es la mala fe? ¿Lo que le pasa al Madrid se corresponde con un relato de conspiración contra los blancos?
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| Tomado de «El País» |
3. Lupe y España
Sigo en Twitter a una fotógrafa-filósofa-bloguera española: Guadalupe De la Vallina o «@Lupe_». Hoy escribió una idea parecida: España necesita de un gran relato, una nueva narrativa, para empujar a los ciudadanos a salir de la crisis (aquí).
España vive una de sus peores crisis y seguramente me toque pagar algún impuesto por utilizar esa afirmación tan manida en un artículo. [...] Y los españoles tienen pereza de España, que es nuestra versión de la náusea sartriana. Una pereza nacional de ponerse a salvar algo tan cutre, con la de problemas que da siempre y la de gente que se termina aprovechando. ¿Qué menos que luchar por algo que nos atraiga? Leo que mi querido Barack Obama siempre está acompañado por su fotógrafo – el gran Pete Souza –. Cuando recibe a ministros, cuando repasa discursos, cuando juega con su hija pequeña, cuando susurra en el oído de su mujer. Ha dicho en alguna ocasión que “es una de las cosas a las que más cuesta acostumbrarse a los nuevos presidentes”; ¿por qué aceptar entonces esa intromisión constante, esa molestia que amenaza siempre con escapar a su control? ¿Por qué no limitar las fotos al apretón de manos? Porque la historia no sólo ocurre, sino que necesita ser contada. Porque un gobierno no sólo debe tomar medidas sino generar un relato, como diría David Gistau, una historia dentro de la Historia.4. ¿Moraleja?
Sin un gran relato en el que podamos ver reconocido nuestros esfuerzos, la verdad, como dice Lupe, da weba trabajar por algo tan cutre.
La próxima semana vuelvo a dar clase en la UP. Mis alumnos tendrán que leer y escribir... pues... mucho. Ese es el dato. El hecho. ¿Qué narrativa les pienso ofrecer para interpretar todo el esfuerzo que hacen? ¿Seré capaz de convencerlos que su esfuerzo forma parte de un relato que vale la pena? ¿Les ofreceré algo más que la narrativa de estar formándolos para el éxito profesional o para transmitirles el gusto por saber?
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