miércoles, 31 de octubre de 2012

Llamó mi atención (Octubre '12)

Espero publicar cada mes una compilación de artículos que me parecieron interesantes durante ese mes. Algunos de ellos me habrán servido para alguna entrada del blog.

-«Nerds Rush to Nate Silver's Defense», Elspeth Reeve (aquí). Parece que en EUA también hay debate sobre la certidumbre que pueden ofrecer los encuestadoras y sus análisis en una elección. Habrá que esperar al resultado, pero entre los «nerds» y los «analistas» se ha debatido sobre el alcance e impacto de las encuestas en las campañas. En México no es el único lugar en el que "así pasa lo que sucede".

No todo sucede en Twitter
-«Why women still can't have it All» (aquí), Anne-Marie Slaughter, La equidad de género no se trata de equiparar a la mujer al modelo de varón profesionista, empoderado, rico... y desvinculado de otros.

-«El futuro de los periódicos en tres actos con final feliz», Gustavo Entrala, (aquí). Aunque a veces "riza el rizo", ofrece un diagnóstico de la prensa escrita como negocio y su futuro. Indirectamente, al no periodista, le enseña por qué este debate es importante para la democracia.

-«200 Years of Stunning and Strange Presidential Campaign Posters», María Popova (aquí). Doscientos años de resumir gráficamente candidatos y posturas: ventajas e inconvenientes.

-«Future of learning: obsolescece of knowledge return to real teaching», Ki Mae Heussner (aquí). La tecnología cambia la forma en que nos hacemos de información, aprender con un profesor ahora es que éste sepa hacer preguntas que dan sentido a la información y ofrecer valoraciones que orienten esas ideas.

-«A 5-Step technique for producing Ideas circa 1939», María Popova. (aquí) Un método de cinco pasos para "crear" ideas.

-«Portugal, España, Cataluña. Amics per sempre»,Varios. Debate interesantísimo sobre las consecuencias económicas de la independencia de Cataluña. El resumen es que no es posible prever las consecuencias. Propuesta, Réplica, Dúplica

-«¿Por qué los medios de comunicación desprecian la Universidad?», Montse Doval (aquí). ¿Dónde se aprende la profesión del periodismo -o la abogacía- en el despacho, el periódico o la Universidad? O mejor dicho ¿qué pierde un profesionista cuando piensa que aprende más en el despacho que en la Universidad?

-«We are indeed less willing to agree on what constitutes truth» Clay Shirky (aquí). Ensayo de ética periodística. En periodismo, los hechos son dogmas, las opiniones personales.

-«Moralinas y Plagios» de Guillermo Sheridan (aquí). Con motivo del premio FIL 2012 a un reconocido plagiario en ensayos de prensa, reconocido en el resto de su obra literaria.

-«Does a Public "Find my iPhone" search violate personal privacy?» David Pogue (aquí). El autor recuperó su iphone perdido publicando la dirección y la foto del lugar donde estaba: la casa del ladrón. ¿Viola la privacidad de alguien?

sábado, 27 de octubre de 2012

Docentes en la era digital. ¡Aquí hay futuro!

He terminado de ver un trabajo fantástico sobre el periodismo y el futuro del modelo de negocio de la prensa escrita. Se llama "Page One: Inside «The New York Times»". El documental evidencia la importancia del periodismo de investigación para cualquier democracia. Con las nuevas tecnologías, el modelo de negocio de los medios ha cambiado. Ahora, el canal de acceso de esa información son los blogs, "feisbuc", tuiter, google, etc. por lo que no hace falta acudir al "depósito impreso" de la noticia. (El documental completo se puede ver aquí). Sigue siendo fundamental, a pesar de todo, el trabajo profesional del periodista: conocer la fuente original, presentarla en un contexto, construir una narrativa,  una infraestructura para cubrir varios de esos hechos al mismo tiempo, etc.  



El problema lo resume unas palabras de Jeff Jarvis en el documental: "El antiguo modelo periódico se muere. Punto. Es un hecho. Las noticias no mueren. Ahora es mucho más barato producir noticias porque podemos reunirlas y compartirlas de modos nuevos, operar en plataformas baratas, en redes." El papel del periodista se muestra en la respuesta de uno (David Carr) al "periodismo" un entusiasta que elabora reportajes sobre canibalismo y defecaciones humanas en playas... un momento priceless aproximadamente en el 19'30'' del documental. Otro momento priceless del documental (47''):  los medios no son sólo un negocio de tecnología, aunque ésta haya cambiado y nuestro acceso a las noticas también.

La escuela de Atenas

En educación sucede algo parecido. Es difícil no encontrar algo en Wikipedia o en un resultado de Google. Si no aparece, quizá no exista o es un misterio. Pero así como los medios son fundamentales para algunas tareas, también el profesor (y «la profesora» por aquello de lo "politically correct") tiene una misión insustituible.

Parece que las nuevas tecnologías obligan al profesor a ser más "original". No me refiero al sentido de "inventiva" o de "novedad". "Original" por que vuelve a la raíz y la expresa con nitidez. Las nuevas tecnologías exigen esa originalidad de lo "natural" en el ser maestro. Se me ocurren tres ideas "originales" sobre el rol del docente que resaltan gracias al internet. Ideas que sin el profesor, la web es solo una «¡qué-güeb!». 

1. Saber hacerse preguntas. Los alumnos se entusiasman si se enfrentan ante preguntas interesantes. Preguntas que sean como tábanos de la imaginación y la razón. (El ejemplo del tábano es de la apología de Sócrates).

2. Conectar los puntos y crear contextos. Internet es un gran depósito de información. Pero debe ser analizada, sintetizada, valorada y puesta en su contexto. El profesor conecta los puntos de información y ayuda a los alumnos a crear contextos. Sólo así se puede valorar una información encontrada en la web.

3. Poner en dirección. Cuando los alumnos crezcan se darán cuenta. Un consejo sobre la dirección a tomar para buscar información y no perder tiempo, siempre se va a agradecer. El profesor, generalmente, o ya recorrió el camino o puede intuir por dónde irá.

Y como es sábado, dejo este documental "The Future of Learning, Networked Society" que me dejó pensando en las oportunidades educativas de nuestra "era digital":



viernes, 26 de octubre de 2012

«Efraín González Luna» retrato de Jesús Gómez Fregoso

El P. Chuchín SJ. es un historiador porque estudia la historia, y porque la vive. Ha escrito en su columna de hoy en Milenio sus recuerdos de Don Efra. 
El P. Chuchín. Foto: Milenio

En mi caso, conocí a Don Efraín hasta primavera de 1992: mi papá me llevó a una conferencia suya organizada por el periódico Noroeste. Luego fui su alumno y después su adjunto. Por entonces no me enteré mucho de los ámbitos de su vida que no estuvieran en relación a la Universidad. Don Efra siempre fue muy reservado en sus asuntos personales. 

Por eso creo que este es un «infaltable», un «must-c», en estos recuentos de la vida de Don Efra. Les dejo, el Chuchín de hoy (26/oct/2012):

Efraín González Luna

El incansable Efraín González Morfín, muy a su pesar, descansa ya. Lo conocí desde enero de 1949. No fui compañero estricto de él porque me ganaba en edad por cuatro años. Siempre sus compañeros hablaban de él como de alguien de muy brillante inteligencia, y como casi todos sus hermanos, de muy buen humor igual que su hermano Adalberto, muerto hace pocos meses, y de quien tuve el privilegio de ser su alumno. Ambos, Efraín y Adalberto, muy orgullosos de su “tapateidad” ¿o tapatieidad? Cuando preparaba mi tesis de licenciatura en Historia en la Ibero de México, allá por 1963, me encontré entre los papeles del archivo muerto de mi maestro Daniel Olmedo un trabajo escolar de Efraín: los textos en que Clavigero, en su Historia Antigua de México hablaba de su historia personal. Eran años en que Efraín estudiaba Teología en Austria con el genial Karl Rhaner, y no había ni celulares ni correo electrónico. Años después en que volví a ver a Efraín, le conté el asunto de su trabajo escolar y, con su buen humor de siempre, me respondió con una amable sonrisa, que interpreté como aprobación. Su trabajo lo añadí como un anexo a mi tesis, y fue elemento para que Don Ernesto de la Torre Villar, contra su costumbre, diera mención honorífica a una tesis que él no había dirigido.

En vísperas de recibir la ordenación sacerdotal, Efraín, con su análisis de la vida y su cristianismo vital, pensó que su papel en esta vida no estaba en su vida como sacerdote jesuita, sino en el camino arriesgado que su papá había escogido: incursionar en la vida política de este pobre México, con decenios del dominio aplastante de un partido que manejaba la dictadura perfecta. Efraín continuó con la utopía en que su papá se había embarcado. Recuerdo que Doña Amparo Morfín, esposa de Efraín González Luna me contó que su marido, la víspera de comenzar su campaña presidencial en 1952, fue al templo de San Felipe Neri, que en aquel tiempo era de los jesuitas, aquí en Guadalajara, para pedir la bendición al padre Alfonso Castiello, su consejero espiritual, y el padre, conmovido y asustado, le dijo: “Don Efraín, lo que Usted va a hacer ¿no le parece un sacrificio inútil?”. A lo que Don Efraín le contestó: “padre, no me diga que el sacrificio de Jesús en la cruz fue algo inútil”. Efraín chico, Don Efraín González Luna Morfín, heredó de sus padres un sentido vital y muy sincero de lo que es ser cristiano. De joven pensó que su vocación era servir a Dios y a la Iglesia en la Compañía de Jesús; después la vida lo llevó a modificar sus ideas juveniles y adaptarlas inteligentemente a la realidad de México.
Allá por 1966 lo veía yo en la Ibero de México regularizando sus papeles para recibirse de abogado y yo me sentía indignado por la burocracia oficial: ¡Efraín sacando papelitos con valor oficial! Efraín un tipazo genial sujeto al papeleo oficial. Fue cuando, creo yo, le confesé lo que había hecho con su trabajo. Su actitud en el PAN la han comentado varias personas. Efraín, como su padre, era de una pieza, consciente de que como cristiano tenía como primordial papel la búsqueda de la justicia.
No puedo dejar de comentar que su mamá, Doña Amparo, allá en 1918, capitaneó a las jóvenes tapatías para obligar al gobernador Manuel Macario Diéguez a derogar el famoso Decreto 1913, que limitaba el número de sacerdotes en Jalisco. Doña Amparo recordaba cómo las verduleras y menuderas del mercado empuñaban cuchillos amenazando a Manuel Macario. Cuando, allá por los años setenta, daba yo clases de Historia de México a los seminaristas jesuitas, terminaba yo el curso en casa de Doña Amparo que narraba con entusiasmo sus aventuras juveniles enfrentándose a Manuel Macario.
Durante los últimos años, Efraín iba a su misa semanal los sábados a Villa María, casa de jesuitas ancianos, acompañando a su hermano Adalberto en su silla de ruedas. Debo confesar que yo me sentía un poco cohibido, al comentar el Evangelio, teniendo como oyentes atentos y amables a Efraín y Adalberto, quienes ahora ven ya cara a cara al que fue objeto de muy buena parte de sus laboriosos estudios: al Dios de la Historia y de la vida.

martes, 23 de octubre de 2012

(3) Don Efra, maestro.

En dos entradas anteriores he intentado trazar un perfil de Don Efra como jurista y como humanista. Ahora escribo por qué era un maestro o mejor dicho, porqué es "mi" maestro. Dejo fuera de este recuento los contenidos que aprendí de él o que gracias a sus intuiciones yo he podido ir más rápido en los temas de mi interés. En mi caso, hablar de Don Efra como maestro es contar por qué es mi maestro. Y eso sólo se logra contando historias. 

1. Educar: actualización consciente y libre de todas las potencialidades de la persona. Comienzo con su definición de educación. El maestro "imagina", o mejor dicho «ve» cómo es y cómo puede ser su alumno antes de que él mismo se dé cuenta. Después busca la manera de hacerlo consciente de ello y le da las herramientas para que se ponga en camino. Y espera. Porque el alumno ha de convencerse libremente que puede ser así. El maestro nunca cruza la línea de la libertad del alumno.   

2. Fue por delante. Don Efra fue maestro porque recorrió primero el camino de lo que enseñaba. Fue candidato de oposición en 1970. Cuando tenía la seguridad de que iba a perder. Y no sólo eso, cuando todos sabían que la contienda era inequitativa y le pondrían obstáculos reales a sus negocios personales. Alguna vez le oí decir que en aquel momento, lo que tocaba era sembrar ideas. El resultado era lo de menos. Y por eso es maestro, porque primero se siembran ideas y se tiene paciencia hasta verlas fructificar. 

¡Gracias Maestro!
3. Exigía. En una ocasión, estábamos por comenzar su clase -yo era su adjunto-, un alumno insultó a otro que ocupaba su lugar. Don Efra me dijo que la clase se suspendía y sin decir más se fue. Una alumna salió tras nosotros con un argumento más o menos así: "Don Efraín, no es justo. No se vale que por unos pocos que se portan mal, los muchos que sí queremos clase nos veamos afectados." Don Efra le contestó -reconstruyo la idea, no las palabras textuales-: "Tiene usted razón. Pero si los muchos y buenos alumnos, no son tan buenos como para marcar el tono de la clase, y lograr que el mal ambiente de los pocos no se note... entonces no son tan buenos alumnos... tampoco merecen mi clase".  Y se fue.

4. Inspiraba sin proponérselo porque exponía la verdad. Sus ideas eran atractivas porque las exponía de forma clara, lógica y contundente. Pero para Don Efra, la sabiduría no era sinónimo de sofisticación. Y como lo importante era la verdad, se hacía a un lado para dejar que la verdad brillara por sí misma. 

5. Corregía.  Quien fue su alumno lo recuerda: "Compañero, comparta su ignorancia en silencio", "Distraigase usted solo", o "¡Pobrecito! ¡Es tonto y no lo sabe!". Cuando corregía así, no iba más lejos, ni se cebaba en el distraído. Y cuando castigaba con las acciones, no lo hacía de palabra. Sólo ejecutaba. Un día el departamento administrativo nos pidió se impidiera la asistencia a un alumno moroso. Como cuando llegamos al salón de clase, el muchacho ya estaba sentado en su sitio, Don Efra me dijo: "Ya no haga nada. Déjelo estar. Es mejor eso, que evidenciar su problema frente a sus compañeros."

6. Quien importaba era el Maestro, no ser maestro. Don Efra era cristiano. Sabía que la verdad no era sólo acumular información, sino encontrarse con una persona que realmente llena la vida. El primer curso que fui adjunto suyo, le propuse una serie de medidas para ser exigente con los alumnos. Sólo me dijo algo así como: "Recuerde que algún día moriré y el Señor Jesús me va a medir con la misma vara con la que mida a los demás. Yo prefiero la misericordia". 

Al inicio de otro curso le preguntamos cuál era su curriculum para presentarlo. Dijo: "Nací, crecí, tuve hijos, voy a morir y espero resucitar". 

Por eso no me sale decir: "Que descanse en paz".  ¡Descansa en paz querido maestro!


lunes, 22 de octubre de 2012

(2) Don Efra, humanista.


Esta es la 2/3 entradas que escribo tras la muerte de Don Efra. (Aquí puede verse la primera). 

¿Y por qué Don Efra puede calificarse como "Humanista"?

1. Por que buscó los motivos, justificación y finalidad de todo lo humano, incluido el derecho. 

Don Efra "candidato", 1970.
Don Efra  se ocupó del derecho, de encontrar "qué es lo suyo de cada quien". Pero se preocupó por buscar y exponer los fundamentos últimos del derecho, sus motivaciones, su "aparición" en  la razón y su lugar en el conjunto de la vida de la persona y su comunidad. Investigó sobre la justificación racional del comportamiento humano, la formación de comunidades, la construcción de la vida pública. Le interesaba justificar ante sí y a los demás qué es y quién es la persona que opera el derecho. En otras palabras, lo jurídico siempre fue parte de una investigación y una reflexión ética y filosófica.

2. Por que buscaba construir una comunidad de hombres y mujeres responsables. 
Don Efra solía decir que el derecho era el primer escalón de la vida social. El mínimo social básico para que exista una vida auténticamente humana. Pero sólo eso. El primer paso. Cuando dos enemigos se dan lo justo, existe una mínima, pero suficientemente digna, comunidad humana. Y una madre cuando da de comer a su hijo, no sólo cumple su obligación de justicia, sino que construye una comunidad por el amor. 

3. Por su método de trabajo: el ser humano que vive como ser humano.  
El método de trabajo y la aproximación iusfilosófica de Don Efra están impregnados de su forma de ser. Su estilo de pensar era irónico, porque él era irónico. Era agudo, porque él era agudo. Era un jurista porque en su vida personal buscaba lo justo. Era filósofo por que él, personalmente, buscaba que la verdad se hiciera realidad en su vida. Es decir, su método jurídico era expresión de sus convicciones de vida (filosóficas) y de su comportamiento de vida (ética). Unas convicciones pensadas, justificadas y asimiladas en la conducta. Una conducta que impulsa a ser pensada, justificada y asimilada. Pensaba en filosofía, derecho y ética, porque buscaba vivir conforme a la verdad, a la justicia y al bien. 

Y por eso fue "Maestro". Podría suceder que sus argumentos iluminaran un problema, pero su coherencia de vida, inspiraba a complicarse la vida para resolverlo. 


Para Don Éfra, sólo se puede ser jurista si se es humanista. 

(Aquí la tercera entrada sobre Don Efra. Maestro)

(1) Don Efra, jurista.

Escribo "entrecortado".  Ha muerto Don Efra. 
Voy a escribir tres entradas haciendo un rápido y primer "resumen" de la parte de Don Efra con el que he convivido. La primera entrada la dedicaré a las convicciones jurídicas de Don Efraín. Unos pocos trazos. 

Don Efra (Foto: RSM)
1. Respeto a la realidad.
Para Efraín González Luna, el derecho nace del encuentro entre la realidad y la razón. Las exigencias jurídicas parten de la realidad. Es posible encontrar un orden razonable en las cosas -volveremos sobre esto- por el que es posible equilibrar las cosas y las situaciones entre las personas. Este respeto a la realidad justifica las posiciones del jurista. ¿Una obviedad? Parecería. 
Un riesgo del jurista, al concebir sus pretensiones en clave de "Derechos", es ver el problema sólo desde el punto de vista del beneficiario. Se obscurece el problema jurídico, pues el beneficiario -quien tiene el «derecho»- es una parte del asunto, no todo. Lo jurídico, no sólo el derecho, surge de la realidad. Y lo jurídico nace con cargas y beneficios. El jurista identifica qué es lo justo, y luego señala a las partes sus derechos y deberes.

2. Derecho como «ius» o cosa-conducta que se debe a otro.
Don Efra explicaba que la palabra "Derecho" es análoga. Se aplica en parte igual y en parte distinto a varias cosas. (Aquí va el ejemplo del "gato"). "Derecho" es facultad de exigir: "tengo derecho a algo". "Derecho" es una norma: las leyes que organizan una comunidad. "Derecho" es «ius» o aquello que se debe. Éste último es el significado central. ¿O cuándo se dice que se ha respetado el derecho? ¿Cuándo modifican una ley que reconoce un derecho, por ejemplo, una nueva ley del trabajo? ¿Cuando me permiten reclamar o exigir un derecho, por ejemplo, cuando reclamo que respeten mi salario? ¿O cuando realmente me dan ese «algo» que es mío, por ejemplo cuando me entregan el salario?

3. Sociedad como interrelación real de personas.
La sociedad y el Estado, no son ficción o una "personota". Una comunidad es la interrelación dinámica de personas, fines, medios e interacciones. Es decir, sujetos libres que ponen en común -o más bien que «existen» en común- unos fines, dialogan para decidir un camino y soportan juntos las limitaciones de la vida.

4. Ética o saber vivir en función de lo que somos.
Las personas no sólo padecemos mecanismos biológicos. Nuestra forma de ser implica la libertad. Así como la ecología nos recuerda que es importante respetar la función y armonía de la naturaleza, en el hombre la ética es la «ecología de la persona». La persona sólo vive como tal, si libremente decide a partir de lo que es, la plenitud indicada por su naturaleza, que existe y se desarrolla en un contexto histórico determinado.

5. Libertad para resolver en conciencia el cuestionario fundamental del hombre en el mundo.
¿Por qué la existencia y no la nada? ¿Qué sentido tiene vivir conforme nuestras convicciones si al final, con la muerte, todo se acaba? ¿Existe una vinculación real entre nuestra vida aquí y nuestra subsistencia -si es que existe- más allá de la muerte? Cuando una persona resuelve estas preguntas, toma postura radicalmente sobre sí misma. No hay decisión más contundente, ni expresión más auténtica de la dignidad de la persona.

Para Don Efra, sobre esto cinco pilares, sobre estas cinco convicciones, se construye todo sistema jurídico.

La siguiente entrada del Blog: (2) Don Efra, humanista.



domingo, 21 de octubre de 2012

Los M&M o 5-"S" para dummies

Me entero gracias a mis amigos de Ingeniería Industrial que los sistemas de trabajo que integran organización, orden, limpieza, control visual y disciplina mejoran la productividad, el aprovechamiento del tiempo, la eficacia, etc. "El orden lleva a Dios y el desorden al hospital San Juan de Dios" decía mi abuela -¿Cómo le hizo para saber tanto sin Wikipedia? Otro motivo para quererla más-. Como está por terminar mi beca, es domingo y en Pamplona hace un intxe clima del caratxo, me he puesto a ordenar apuntes, cajones, archivos en la computadora y demás tonterías. 

M & M Propaganda - Australia
Me encontré este video-podcast de TEDx que tenía entre mis "pendientes" (Lo pongo abajo). Hay dos "M"s que te hacen improductivo porque interrumpen tu trabajo: "Managers" y "Meetings". Jason Fried propone minimizar las interrupciones involuntarias y organizar las distracciones voluntarias. Como el sueño: uno no descansa si se "distrae" del sueño con sonidos, ruidos, o cualquier actividad que no sea "dormir". 

Identifica como amenaza a los "jefes" -reales o virtuales- que revisan si estás trabajando o te interrumpen por cualquier tontería. La otra fuente de distracciones son las reuniones. ¿Cuántos asuntos en las «meetings» se "estiran" de más? ¿Cuántos temas en ellas son sólo informativos? ¿Cuántos problemas llegan ya con una respuesta clara, pero el ponente sólo busca "validarse"? ¿Cuántas cuestiones son "reactivas" a un problema y no "propositivas" de una meta? ¿Quién nos gobierna? ¿La prisa, el azar, el problema o la misión?

Tengo un amigo aquí que organiza las juntas cerca de la hora de la comida. Sólo se ven los asuntos agendados previamente. Y cada «ítem» se inscribe con una propuesta de solución del ponente. Una hora para resolver los problemas. Se toman las decisiones pronto. La tripa no perdona... Se "obligan" a ser breves y a estudiar el problema-solución adecuadamente antes de la junta. Y un pendiente en la agenda que no se trata en la junta, goza de "afirmativa", ya viene con propuesta de solución (Sí, sí, se aplica el sentido común). Afortunadamente como son pocos los asuntos que exigen más detalle y discusión se pueden evitar muchas reuniones o reducir su duración. 

Para los que somos muy desordenados y poco sistemáticos para implementar las «5S» aquí hay dos sugerencias que me parecen buenas: Primero, «meetings» poco antes de la comida con «ítems» definidos y soluciones propuestas. Y segundo, programar el «Do not disturb» o "No estoy de tal hora a tal hora" para el «manager», el celular, mail, feisbuc, tuiter, llamadas, etc.

A ver cómo me va.