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martes, 15 de marzo de 2016

«Why Does It Always Rain On Me?»


-"¡Todo me sale mal! Ya no es lo duro, sino lo tupido"

Aquí va esta entrada para levantarle el ánimo a alguien a quien estimo montones:

1. No olvides la respuesta del Quijote:
Levántose en esto Don Quijote, y puesta la mano izquierda en la boca, porque no se le acabasen de salir los dientes, asió con la otra las riendas de Rocinante, que nunca se había movido de junto a su amo (tal era de leal y bien acondicionado), y fuese a donde su escudero estaba, de pechos sobre su asno, con la mano en la mejilla en guisa de hombre pensativo, además, y viéndole Don Quijote de aquella manera, con muestras de tanta tristeza, le dijo: 
«Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro: todas esta borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo, y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca, así que no debes congojarte por las desgracias que a mí me suceden, pues a ti no te cabe parte de ellas.» (Parte 1, Capítulo 18)
2. ¿Y si nos reímos junto al que está igual de fregado? Así se llama esta canción: Why does it always rain on me?


jueves, 6 de marzo de 2014

La recurrente enfermedad de la Democracia

«La democracia fue la idea política más exitosa del siglo XX. ¿Por qué se ha metido en problemas y qué se puede hacer para curarla?» Con estas palabras da inicio un largo ensayo publicado por la revista «The Economist» (aquí). «La democracia pasa por momentos difíciles. Donde autócratas han sido expulsados de sus gobiernos, sus oponentes han sido incapaces en su mayoría de crear regímenes democráticos viables. Incluso en democracias establecidas, la visibilidad de los defectos de sus sistemas políticos se han vuelto preocupante y la desilusión por la política es moneda corriente». Vemos a regímenes que utilizan el lenguaje democrático y sus formas, para vivir dictatorialmente; también casos donde se destituyen autoridades elegidas democráticamente por su incapacidad técnica para gestionar una crisis real, como sucedió en Portugal e Italia. Otro ejemplo lo encontramos con la crisis de representatividad de algunas democracias europeas por la centralización de decisiones en los organismos europeos centrales. 
«What's gone wrong with democracy?»

 «¿Qué ha ido mal con la democracia?», ¿por qué este modelo político se enferma con frecuencia? Alexis de Tocqueville describió una de las causas en su famoso libro «Democracia en América». Si la Democracia se basa en la promoción del individuo y la igualdad de todos, para que éste logre lo que considera valioso, ¿cómo hacer para comprometerlo con el bien común compartido mínimo necesario para que logre sus metas personales? ¿Cómo interesarlo en los esfuerzos comunes que requieren la realización de la libertad individual? ¿Cómo enseñarle disfrutar de la felicidad por  bienes logrados sin que ese deleite debilite la capacidad de sacrificio que exige todo trabajo? Cuando una democracia funciona sólo para individuos, dice Tocqueville ésta «lo conduce sin cesar hacia sí mismo y amenaza con encerrarlo en la soledad de su propio corazón».

Otra causa la encontramos en que la Democracia, como todo proyecto político, exige re-aprenderse y re-inventarse una y otra vez. La democracia nunca es una conquista definitiva. No es como la luz eléctrica que una vez descubierta se convierte en el suelo desde el que se avanza científicamente. A nuestra generación –como a todas- le corresponde ese esfuerzo por diseñar y trabajar por las formas en que este tipo de organización política puede hacerse eficaz.

De forma tal que  lo normal de la democracia es que se enferme y que haya que curarla. ¿Y cuál es su medicina? La revista propone, primero, recuperar la tenacidad de los fundadores de las democracias contemporáneas; segundo, una nueva creatividad para adaptarse a la globalización y la cercanía y velocidad del internet; y junto con ello actualizar el diseño institucional de las instituciones públicas para que sea más flexible y sea capaz de mezclar la legitimidad institucional con capacidad técnica. 





miércoles, 7 de noviembre de 2012

Obama y "¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?"

En el número de noviembre de la revista "Nexos", Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín publican un ensayo sobre los cambios en la conciencia pública y política de México (aquí). Esta nueva conciencia mexicana, además de las aspiraciones que nos acercan más a una democracia occidental europea, ha abandonado un soberanismo defensivo y se ha diluido el nacionalismo energético radical. Se trata de una
"una apertura a las ventajas de la globalización, el libre comercio y la integración económica con América del Norte, a la que el país acude con profundidad, eficacia y creciente conciencia de sus enormes oportunidades." 
Paco Calderón, Reforma (6/Nov/2012)
Nuestra relación con Estados Unidos no está excenta de tensiones, prejuicios y mitos. Pensemos en el programa "Rápido y Furioso" (aquí lo que dice Wikipedia), el menor asesinado en la línea fronteriza del lado mexicano por la patrulla fronteriza que dispararon desde EUA, el incremento de las deportaciones bajo Obama, la aprobación de leyes más agresivas contra inmigrantes en estados Republicanos, o el problema comercial del tomate mexicano y las prácticas desleales americanas (aquí se explica). 

¡Ah! Y con la aprobación de la marihuana para uso recreativo se cumplirá, una vez más, aquello de que los gringos ponen las armas y a los drogadictos... y nosotros a los muertos.

Pero nuestra relación es mucho más «cercana» que la que ofrecen los gobiernos entre sí. En su artículo de hoy en "La Razón", Otto Granados ofrece este resumen de la relación con Estados Unidos (aquí el artículo completo):
"Con Estados Unidos, México comparte una frontera de más de tres mil kilómetros, y mucho más. Todos los años cruzan unos 250 millones de personas por los 43 puntos fronterizos entre los dos países; en EU viven y trabajan alrededor de 32 millones de mexicanos o de origen mexicano; esta población envía cada año entre 18 y 20 mil millones de dólares en remesas; el 51% de la inversión extranjera directa acumulada en la última década ha venido de ese país y unas 14 mil empresas instaladas en México tienen capital norteamericano, y alrededor del 80% del comercio exterior total de México está con ese mercado."
Tengo la impresión, no justificada científicamente pero muy mía, que como detrás de todos esos números hay muchas personas que hacen negocios, se tratan, se hacen amigos, cada vez más esperamos menos a que ellos se acomoden a lo que nosotros soñamos ("¿Con qué presidente gringo nos va a ir mejor?"). Ya no vivimos tanto «en las circunstancias que nos suceden» sino que preferimos «trabajar por más de una visión que nos oriente». 



Así que a trabajar... y menos "A qué le tiras cuando sueñas, mexicano"


sábado, 13 de octubre de 2012

«El País» está en crisis


«El País» hace agua. Y no me refiero a España o México. Aquí puede verse un resumen de sus apuros.  La situación se puede resumir así: 

Sus ingresos por publicidad han caído un 22% en un año. De seguir esta tendencia, el periódico perdería €2M este año, y €7M para el 2013. El grupo Prisa, propietario de «El País» ya ha perdido  €451.22M en 2011... y contando (mejor dicho, "restando")

Para nivelar sus cuentas, además de buscar alternativas a su modelo de negocio, grupo Prisa tiene pensado despedir en total a 2,500 personas. Así que se verán afectados 149 empleos en «El País» (30% de su plantilla laboral actual). Se sumarán a otros ya realizados en el grupo, que ya son 258 de la «Cadena Ser» (radio), 784 en «Prisa TV» y otros más.  Si contamos a los que están por despedir de «El País», le faltarían 1,219 despidos para cubrir su "meta".

A la crisis económica en España, se suma la crisis en el modelo de negocios de la prensa. Por lo pronto aquí hay una conferencia de Pedro J. sobre lo que hace «El Mundo» para buscar ser rentables.

Por cierto, ayer no se transmitió el partido de futbol España-Bielorrusia ni por TV ni por radio en directo. Afortunadamente vivimos en la era de Internet y de Youtube.

Juan Luis Cebrian, Presidente de «El País»
(Aquí el artículo "How three big media trends affect the PR industry" y otro por si se quedaron con la inquietud: "The State of the News Media 2012")